El 35º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nutrición (SEÑ) ha puesto el foco en los dos extremos que marcan el presente y futuro de la alimentación: los avances tecnológicos y el empeoramiento de los hábitos en menores. Por un lado, la Inteligencia Artificial (IA) se consolida como una herramienta clave para desarrollar tratamientos y pautas dietéticas personalizadas basadas en la adaptación individual a los alimentos.
Por otro lado, los expertos muestran su preocupación por los escolares de entre 6 y 17 años, quienes consumen cada vez menos los nutrientes esenciales para su desarrollo. La tradicional dieta mediterránea está perdiendo terreno frente a alimentos de consumo ocasional que se han incorporado al día a día, un fenómeno agravado por el sedentarismo y el uso abusivo de la tecnología.