De oficinas a viviendas para ampliar el mercado

La transformación de espacios comerciales y oficinas en desuso permite aumentar la oferta residencial en zonas donde apenas hay obra nueva

Rubén Hernández

La falta de vivienda nueva sigue siendo uno de los principales problemas del mercado inmobiliario. Ante una demanda que supera ampliamente la oferta, la transformación de oficinas y locales vacíos en viviendas se presenta como una alternativa para ampliar el parque residencial. Una fórmula que permite aprovechar espacios que llevan años sin utilizarse.

Es el caso de unas antiguas oficinas de 700 metros cuadrados que ahora se convertirán en seis viviendas. “Todo lo que vamos a ver eran oficinas”, explica Eva Revuelta, responsable de obra nueva de Engel & Völkers. Un espacio que llevaba años vacío y que refleja los cambios en las necesidades del mercado. “Al cambiar tanto la forma de vida, el consumo, el teletrabajo... la necesidad de oficinas ha bajado”, señala.

Sin embargo, no todos los inmuebles pueden adaptarse a un uso residencial. Para ello deben cumplir determinadas condiciones. “No todas las oficinas se pueden transformar. Tienen que reunir unos requisitos mínimos de iluminación, de altura de techos, accesibilidad”, explica Revuelta. En este caso, el espacio reúne las características necesarias para llevar a cabo la transformación.

Para los compradores, una de las principales ventajas es poder acceder a una vivienda completamente reformada en zonas donde apenas se construyen nuevos edificios. “Tengo una vivienda de segunda mano, pero con unas calidades de vivienda nueva”, destaca la responsable inmobiliaria.

La reconversión no se limita a las oficinas. También se están aprovechando locales a pie de calle y edificios comerciales completos. Una alternativa que permite recuperar inmuebles vacíos, aunque mantenerlos sin actividad también supone un coste. “Un parque cerrado, eso sí es costoso. Para la administración y para el propietario. Cómo mantienes a lo largo esos edificios”, señala la arquitecta Ana Pradillo.

Esta fórmula contribuye a incrementar la oferta, aunque los expertos reconocen que no resuelve por sí sola el problema de acceso a la vivienda. “No creo que sea suficiente, pero todo ayuda”, afirma Pradillo.

Además, al aprovechar el suelo y la estructura de construcciones existentes, los plazos de ejecución pueden ser menores que los de una promoción de obra nueva. Una segunda vida para edificios sin uso que permite sumar viviendas allí donde más escasean.