El niño, David Calvo y la niña, Bárbara Sánchez se han dado el sí quiero, a ser amigos para siempre. También han dicho sí, a compartir las chuches y los juegos, ante la mirada orgullosa de familiares y amigos. Una tradición del carnaval de Toro, que pone especialmente nerviosos a los padres y madres de los novios.
Una boda infantil en la que no falta ningún detalle. Acompañando a los novios están también los padrinos. Todos ataviados con trajes tradicionales típicos de una boda de Toro, del siglo XVIII, que han sido confeccionados a mano.