Los cierres por falta de relevo no cesan

Más de 75 comercios han cerrado por jubilación en la provincia de Soria durante los últimos cuatro años

Fernando Orte

El pequeño comercio sigue perdiendo establecimientos por la falta de relevo generacional. En Soria, dos comerciantes se preparan para cerrar sus negocios después de toda una vida detrás del mostrador. La jubilación y la ausencia de alguien que continúe con la actividad pondrán fin a dos tiendas que forman parte de la historia comercial de la ciudad.

Milagros Muñoz ha dedicado toda su vida a su mercería, un establecimiento lleno de recuerdos y materiales para labores. “Con muchos hilos, muchas cosas para labores”, explica al describir su negocio. Raquel Lorrio Esteban, por su parte, lleva 30 años dedicada a la venta de moda femenina. “Abrigos, vestidos, jerséis... Bueno, pues cualquier prenda que se puede poner una mujer”, señala.

Ambas se jubilarán en los próximos meses y ninguna tiene quien continúe al frente de su tienda. En el caso de Milagros, sus hijos conocen el negocio, pero considera que mantenerlo abierto ya no resulta rentable. “A mis hijos sí que les gusta el comercio. Siempre lo hemos vivido y siempre lo han tenido ahí. Pero claro, una tienda de este estilo no es viable ahora en estos momentos”, reconoce. Raquel tampoco tiene relevo familiar: “Yo tengo una hija que vive fuera y, claro, no tengo a nadie. Y para poner un traspaso, yo prefiero estar aquí y liquidarlo yo”.

La despedida llega acompañada de sentimientos encontrados. Después de tantos años de trabajo, cerrar definitivamente no resulta sencillo. “Porque una cosa que la has levantado tú, ahora la tienes que cerrar también tú. Pero también hay que dar un paso adelante, entonces la vida es así”, reflexiona Milagros.

Para Raquel, la jubilación también supone la oportunidad de recuperar el tiempo que durante décadas ha dedicado a su negocio. “Yo sé que voy a estar bien y que voy a hacer cosas que no he hecho antes. Porque mi problema, me imagino que como el de todos los comerciantes, es que no tienes tiempo”, explica.

Sus historias reflejan una realidad que continúa transformando las calles de las ciudades. Solo en la provincia de Soria, más de 75 comercios han cerrado por jubilación en los últimos cuatro años. Negocios que bajan la persiana sin que una nueva generación tome el relevo.