TOROS

Gallo se va de vacío en la primera de San Isidro

  • El salmantino no logró superar el poco juego de sus oponentes de Salvador Domecq
  • Curro Díaz obtuvo la primera oreja del ciclo venteño tras una faena rematada con una soberbia estocada

César Mata / RTVCYL

El arranque de San Isidro ofreció más oscuridad que luz, algo que se debió, de modo mayoritario, al nulo juego de los astados de Salvador Domecq, cuya presentación y remate no fue el propio para la primera plaza del mundo, Las Ventas.

Una oreja obtuvo el jiennense Curro Díaz en el cuarto toro de la tarde, un apéndice de dudosa valía, pues, más allá de un soberbio estoconazo hasta la gamuza, su labor no tuvo rotundidad ni un gran fondo.

Las otras cinco faenas, incluidas las dos del salmantino Eduardo Gallo, fueron silenciadas. Gallo, decidido pero sin imponerse a las carencias de su lote, tuvo un paso discreto, aunque digno, por el ciclo isidril, en el que aún tienen que comparecer varios diestros de Castilla y León.

Para este primer festejo de la feria de San isidro los tendidos venteños registraron una entrada de tres cuartas partes de su aforo.