Nicolás Moreno
La fortaleza del Castillo de Burgos ha vuelto a recibir visitantes tras permanecer tres años cerrada debido a un complejo proceso de remodelación que ha supuesto una inversión cercana a los 3,2 millones de euros. Por el momento, la visita al recinto es parcial y de acceso gratuito.
Controversia arquitectónica y nuevas pasarelas
La intervención más destacada —y que genera opiniones divididas entre los visitantes— es la recreación volumétrica del antiguo palacio de Alfonso X, inmueble destruido por las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia. La obra se ha llevado a cabo mediante estructuras modernas ante la falta de documentación histórica precisa sobre su diseño original. Asimismo, la reapertura estrena un trazado de pasarelas exteriores a lo largo de la muralla que ofrece perspectivas inéditas de la capital burgalesa.
Pendiente la musealización subterránea
La fase final del proyecto contempla la apertura de las galerías subterráneas, que ya han sido actualizadas en materia de iluminación y seguridad de forma mínima para respetar la estructura. Hasta que se complete su musealización, estas estancias permanecerán cerradas y la entrada general al castillo continuará siendo gratuita.