Quince años del 15-M: El legado de los indignados que transformó la política española

Quince años después de la acampada en la Puerta del Sol, expertos analizan la vigencia de sus demandas y la ruptura del ascensor social

Noemí Morante

El 15 de mayo de 2011 marcó un hito en la historia reciente de España como respuesta a la crisis de 2008. Este movimiento, que sacó el debate a la calle, nació de una profunda frustración generacional por el incumplimiento de las promesas de prosperidad.

El fin de una promesa y el eco actual

Para el politólogo Serguei Sanz, el origen fue el colapso del contrato social: "La generación de los 80 nació con la promesa de 'tú estudia que al final habrá un ascensor social'. Se dieron cuenta de que no era cierto y protestaron". Sanz destaca que el movimiento logró que los partidos tradicionales se abrieran y se generara una reflexión pública necesaria.

Por su parte, el sociólogo Cayo Sastre ofrece una visión más crítica sobre la evolución del movimiento, señalando que la sensación de que la política servía para transformar el mundo se diluyó cuando "aquellos que lo promovieron se convirtieron en políticos y entonces todo volvió a ser lo mismo".

Finalmente, el sociólogo Sergio Pérez analiza la realidad de 2026, advirtiendo que, aunque problemas como la vivienda persisten, la base social ha cambiado. "Veníamos de mucha bonanza y de repente todo se cayó. Ahora la gente no ha estado viviendo tan bien", afirma Pérez, sugiriendo que la falta de esa transversalidad hace difícil que se repita un fenómeno idéntico.