La directora de Parques Nacionales, Olga Baniandrés, y el director de la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) inauguraron este lunes el centro ‘Ciuden vívero’, en el municipio leonés de Igüeña, como ejemplo del desarrollo de nuevas actividades económicas que creen empleo “alternativo y sostenible” en las cuencas mineras.
Este centro, ubicado en una parcela de 20.000 metros cuadrados en la localidad de Pobladura de las Regueras, está orientado a la formación y a la producción de plantas que se destinarán a la restauración ambiental de los espacios degradados por la minería del carbón en la comarca de El Bierzo y para proveer al Bosque del Carbonífero, proyectado dentro del Museo Nacional de la Energía de Ponferrada (León).
Esta iniciativa se ha puesto en marcha con una inversión total que asciende a los 2,5 millones de euros, el 80% procedentes del Gobierno central y el 20% restante sufragado con fondos mineros gestionados por la Junta de Castilla y León. “Es un gran ejemplo de lo que pasa cuando instituciones y administraciones colaboran”, subrayó Azuara.
En esta línea, el director de la Ciuden destacó el interés de seguir trabajando en el desarrollo de las cuencas afectadas por la reconversión minera y apuntó a nuevos proyectos como la actuación en una nueva escombrera también en el Bierzo Alto y la puesta en marcha de iniciativas no sólo dirigidas a la formación sino a la generación de puestos de trabajo estables.
Con el centro se ponen en marcha paralelamente los programas de formación ocupacional “Bierzo Alto” para capacitar a sus alumnos-trabajadores en trabajos de viverismo, restauración ambiental y conservación de recursos filogenéticos de especies autóctonas.
Así, cuenta ya con 51 alumnos-trabajadores que han sido los encargados de construir el centro, cuya creación cuenta con el valor añadido de ser un proyecto endógeno, sustentado en las expectativas de la población local y con la participación de entes locales y comarcales.
Con un diseño basado en la sostenibilidad, las instalaciones de Pobladura de las Regueras cuentan con tres aulas, sala de audiovisuales, biblioteca, zona de oficinas, sala de reuniones y área de aseos y duchas, cocina y zonas ajardinadas, así como un laboratorio y banco de semillas, cinco almacenes, dos invernaderos, un umbráculo, parcelas de cultivo en contenedor y raíz desnuda, composteras y depósitos de sustratos.