La Junta de Castilla y León ha aprobado la primera declaración formal de plazas de difícil cobertura en el sistema sanitario regional con el objetivo de garantizar la asistencia en las zonas con mayor déficit de personal. La medida afecta inicialmente a 22 puestos repartidos en siete hospitales de la comunidad y focalizados en dos especialidades prioritarias: Anestesiología y Reanimación, y Otorrinolaringología.
Según ha explicado la directora general de Personal, Sonsoles García, se trata de vacantes estructurales que se han mantenido desiertas de forma continuada desde 2023 a 2026. Para atraer a los profesionales, la administración autonómica aplicará un paquete integral de incentivos económicos y laborales.
Los sanitarios que ocupen estos puestos recibirán un complemento directo de 6.000 euros. Además, los años de servicio en estas plazas computarán el doble en los baremos de méritos y permitirán el acceso automático al grado superior de la carrera profesional tras una permanencia mínima de tres años. La Junta contempla también medidas complementarias como la reorganización de la jornada laboral y ayudas al transporte. La previsión oficial fija el primer concurso de traslados para el mes de diciembre, reservando la oferta al turno de nuevo ingreso si no se cubren por movilidad.