Cada año, 50.000 personas renuncian a una herencia

Las deudas del fallecido y los conflictos familiares están entre los motivos para rechazar una herencia, aunque existen mecanismos legales para proteger el patrimonio personal

Pablo Carretero

Cada año, unas 50.000 personas renuncian a una herencia en España. Los conflictos familiares y, especialmente, las deudas que deja el fallecido están entre los motivos de estas decisiones. Es lo que se conoce como una herencia negativa, cuando las obligaciones económicas superan el valor de los bienes heredados.

Sin embargo, renunciar no es la única alternativa. Existe una fórmula legal que permite recibir una herencia sin poner en riesgo el patrimonio personal: la aceptación a beneficio de inventario. De esta manera, las deudas se pagan con los bienes heredados, sin comprometer el dinero o las propiedades que ya tenía el heredero.

Para acogerse a esta opción es necesario cumplir determinados trámites. “Hay que pedirlo ante notario, hay que hacerlo en 30 días y hay que hacer un inventario formal ante ese notario”, explica el abogado Luis Felipe Gómez. El plazo concreto depende de las circunstancias de cada herencia.

Cuando una persona fallece sin herederos, sus bienes pueden pasar al Estado, que siempre acepta las herencias a beneficio de inventario. Pero existe otra particularidad: quienes informen a la Administración de bienes que le corresponden pueden recibir una recompensa. “Señores de Hacienda, el señor Juan tenía una casa, una tierra, unas cuentas y yo lo sé. De esa herencia, yo automáticamente me podría convertir en heredero de ese 10 % a título de recompensa”, explica Gómez. Se trata de una compensación por comunicar la existencia de bienes hereditarios, no de adquirir la condición de heredero.

Por último, los bienes que recibe el Estado a través de estas herencias deben destinarse a los fines sociales o humanitarios previstos legalmente. Una posibilidad que demuestra que, incluso cuando nadie acepta una herencia, su patrimonio puede tener una utilidad.