Alfonso Vicente
La localidad salmantina de Béjar ha vuelto a vestirse de historia y naturaleza para celebrar su festividad más icónica: los Hombres de Musgo del Corpus Christi. Esta singular tradición, que cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional, ha congregado un año más a miles de personas en torno a una estampa que permanece inalterable al paso de los siglos.
Paciencia, precisión y relevo generacional
El proceso para dar vida a estos personajes es un arte que requiere horas de dedicación. Seis vecinos del municipio se someten a una meticulosa preparación en la que se superponen capas de musgo de forma precisa. Los protagonistas de la jornada destacan la profunda carga emocional que supone mantener este legado, un orgullo que en muchos casos se transmite de padres a hijos y que asegura la supervivencia de la procesión de Béjar.
El motor cultural y turístico de Béjar
La celebración no solo llena de orgullo a los bejaranos, sino que consolida a la ciudad como un referente de turismo cultural y patrimonial en Castilla y León. Las actividades y la expectación comienzan a palparse desde mediados de semana, transformando las calles en un hervidero de vecinos y visitantes que confirman el arraigo de una de las tradiciones de Salamanca más importantes del calendario local.