Expertos advierten del déficit de inversión pública

El aumento de las circulaciones ferroviarias exige reforzar las tareas de conservación y mejorar los sistemas de seguridad

Alba Villalba

El accidente ferroviario ha vuelto a abrir el debate sobre el estado de las vías, los sistemas de seguridad y los recursos destinados a su mantenimiento. Aunque España cuenta con la segunda red de alta velocidad más extensa del mundo, solo por detrás de China, algunos expertos advierten de que la inversión en conservación no ha acompañado al desarrollo de las infraestructuras.

José Luis González Vallvé, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, estima que existe “un déficit en gasto público del orden de 3.500 millones de euros en mantenimiento de infraestructura ferroviaria”. Una carencia que, a su juicio, obliga a revisar los recursos destinados a garantizar el buen estado de la red.

A esta situación se suma el incremento del tráfico ferroviario. La circulación de más trenes supone un mayor desgaste de las infraestructuras y exige reforzar las tareas de conservación. González Vallvé señala que la línea Madrid-Sevilla registra actualmente entre 22 y 40 circulaciones diarias y la compara con otras líneas europeas con una intensidad de tráfico muy superior.

Entre los aspectos que considera necesario mejorar, el ingeniero menciona los enclavamientos, la señalización y los sistemas de auscultación de vía, utilizados para comprobar el estado de las infraestructuras. “En enclavamientos, en señalización, en la auscultación de vía... Cosa que aquí parece que no ocurre”, sostiene.

Para corregir estas deficiencias, González Vallvé plantea dos medidas fundamentales. “Primero, aumentando la inversión en mantenimiento, y luego, segundo, capacitando perfectamente a todas las personas y operarios que están en ese sistema”, explica. Aunque reconoce que hay buenos profesionales, considera que existen problemas en el funcionamiento del conjunto del sistema ferroviario.

El debate se centra así en la necesidad de acompañar la ampliación de la red con una inversión suficiente en conservación, mantenimiento y seguridad. Unas actuaciones que los expertos consideran esenciales ante el aumento de las circulaciones y las exigencias del transporte ferroviario.