Las oficinas bancarias móviles se han convertido en la única vía para disponer de dinero en efectivo y realizar gestiones financieras en numerosas localidades pequeñas. En municipios donde las entidades tradicionales han cerrado sus instalaciones, vehículos adaptados visitan semanal o mensualmente los pueblos para atender a sus residentes y evitar que queden al margen de los servicios financieros básicos.
En la provincia de Soria, la entidad Caja Rural mantiene operativas dos unidades móviles destinadas a recorrer el territorio. Mientras una de las furgonetas atiende a seis municipios, la segunda cubre una ruta que alcanza 51 localidades rurales. La presencia periódica de estos vehículos permite a los habitantes realizar sus trámites sin necesidad de desplazarse a los núcleos urbanos más grandes.
Más allá del ámbito estrictamente económico, estas rutas itinerantes desempeñan una función esencial de acompañamiento y atención personal directa en zonas afectadas por la despoblación. La llegada de la unidad móvil supone un punto de contacto habitual que contribuye a vertebrar el territorio y combatir la brecha de servicios en el medio rural.