Claves de la psicología infantil para superar la vuelta al colegio sin estrés ni sobresaltos

Los expertos recomiendan reajustar los horarios de forma gradual y controlar la ansiedad de los progenitores para facilitar la adaptación de los menores

Natalia Fernández

El final del periodo vacacional exige un reajuste completo en la dinámica cotidiana de las familias. El regreso a las aulas requiere restablecer horarios, disciplinas y hábitos que suelen relajarse durante el verano, un proceso que en ocasiones desencadena cansancio, irritabilidad o episodios de nerviosismo en la población infantil.

Reajuste progresivo del descanso y los hábitos

Para evitar un impacto brusco en el bienestar de los menores, la especialista en psicología Conchi de la Calle sostiene que la flexibilidad debe dar paso a una implantación paulatina de los horarios lectivos. La profesional de la entidad 'Psicología para ser feliz' aconseja adelantar la hora de ir a la cama de manera escalonada en los días previos al inicio del curso, combinando esta medida con la realización de actividades ligeras de repaso académico durante el periodo estival para no perder el ritmo de aprendizaje.

La gestión emocional en el entorno familiar

El proceso de adaptación infantil se encuentra directamente condicionado por la actitud y las reacciones del entorno adulto. Según razona de la Calle, la conducta de los progenitores actúa como un espejo para los menores, de modo que la ansiedad o la preocupación de los padres ante la separación afecta directamente al estado de ánimo de los hijos en la puerta del colegio.

Asimismo, la psicóloga remarca que los niños poseen una capacidad de adaptación natural superior a la de los adultos, siempre que se les brinde un acompañamiento paciente. La clave del éxito radica en encarar el nuevo curso académico con entusiasmo y flexibilidad, evitando trasladar tensiones organizativas al ámbito emocional de los menores.