Lola Rebolleda
Castilla y León está a la cabeza del consumo de fruta entre los menores. La Comunidad supera en 17 puntos la media nacional y solo se sitúa por detrás de Madrid y Castilla-La Mancha. Un hábito saludable que también perciben quienes venden fruta a diario.
Conseguir que los más pequeños coman fruta no siempre es sencillo, pero familias y abuelos coinciden en que la constancia acaba dando resultado.
En las fruterías aseguran que en Castilla y León existe una arraigada cultura de alimentación saludable y de dieta mediterránea, transmitida de generación en generación.
“Los abuelos, sobre todo, les inculcan mucho el tema de la fruta”, explica Luis Gómez, frutero.
También destacan el papel que desempeñan los colegios durante el curso escolar. “No se deja llevar el almuerzo libre, sino que al menos se pautan un par de días o tres en los que les obligan a llevar una pieza de fruta”, señala Ángel Martínez, frutero.
Y en verano resulta todavía más fácil incorporar este alimento a la dieta, gracias a la variedad de frutas de temporada y a las distintas formas de prepararlas.
Los especialistas recuerdan que la fruta, junto con las verduras y otros productos frescos, constituye la base de una alimentación equilibrada y una de las mejores herramientas para prevenir enfermedades crónicas y combatir la obesidad infantil.