El sector del cereal se moviliza en Valladolid y exige 150 millones en ayudas directas tras perder un 40% de la cosecha

Las organizaciones agrarias advierten de que la viabilidad de la próxima sementera compromete la supervivencia de gran parte del territorio rural de Castilla y León

Reyes Cabero

Las organizaciones agrarias y los productores de Castilla y León han trasladado sus protestas a las puertas de la sede de la Junta en Valladolid para alertar sobre el estado crítico en el que se encuentra el sector primario. Los convocantes argumentan que el encarecimiento sostenido del gasóleo agrícola y de los fertilizantes, sumado a un desplome de la producción de cereal del 40% en comparación con el ejercicio anterior, sitúa a las explotaciones en un escenario desmedido de pérdidas financieras.

Evaluación de los costes y peticiones presupuestarias

Desde las principales organizaciones profesionales del campo han estimado que las pérdidas globales para los agricultores de la comunidad autónoma alcanzan ya los 300 millones de euros a causa de las malas cosechas y los costes operativos. Si bien la administración central ha aprobado una partida de 150 millones de euros destinada a paliar el impacto sectorial, las organizaciones representativas han urgido al ejecutivo autonómico a replicar con carácter inmediato una dotación idéntica dirigida de forma exclusiva a las explotaciones de cereal.

Incertidumbre ante la llegada de la próxima sementera

La falta de liquidez amenaza directamente los trabajos de la sementera que se aproxima, un periodo crucial para garantizar el abastecimiento del mercado en los meses venideros. Las representaciones del sector han subrayado que la capacidad financiera y de crédito de los productores está agotada tras concatenar balances negativos, advirtiendo de que el agotamiento del margen económico derivará de forma inevitable en el abandono definitivo de extensas áreas de cultivo en la región.

Fórmulas para proteger al profesional del campo

Para revertir la sangría económica y asegurar la continuidad de las fincas, los representantes agrarios han reclamado una reforma estructural en las coberturas del sistema de seguros de rendimiento por hectárea. Asimismo, han defendido la necesidad de articular cualquier mecanismo de subvención mediante ayudas directas que prioricen a los agricultores que ejercen la actividad a título principal.