El Valle de Iruelas apuesta por el ecoturismo para resurgir tras el incendio de Burgohondo

Un plan integral de actividades busca mantener la competitividad de las infraestructuras turísticas de Las Cruceras y mitigar los daños sufridos este verano

Ana Agustín

El espíritu de resiliencia marca el día a día en la Casa del Parque Las Cruceras, un espacio natural protegido perteneciente a la Mancomunidad Asocio de Ávila que busca dejar atrás los efectos del devastador incendio de Burgohondo. Tras las llamas registradas este verano, el enclave ha puesto en marcha un ambicioso Plan de Actividades para consolidarse nuevamente como un referente medioambiental en la provincia.

La iniciativa aprovecha la transformación iniciada hace tres décadas en el antiguo poblado resinero de los años 50. Las infraestructuras que quedaron en desuso albergan hoy un proyecto de ecoturismo integral que abarca hostal, restaurante, cafetería, albergue y múltiples alojamientos rurales situados en las antiguas casas de los trabajadores.

Para mitigar los daños sufridos y evitar la pérdida de competitividad del núcleo de turismo rural, la zona ha diseñado un paquete de experiencias que incluye rutas de senderismo, paseos a caballo, actividades acuáticas, observación de estrellas y aves, además de propuestas gastronómicas.