Lola Rebolleda
Mientras las campañas de donación de sangre para humanos se intensifican en periodos clave como el verano, la donación de hemoderivados entre animales domésticos continúa siendo una realidad poco conocida por la ciudadanía. Sin embargo, ante situaciones de choque hemodinámico provocadas por traumatismos graves o hemorragias intensas, la disponibilidad inmediata de unidades sanguíneas resulta determinante para garantizar la supervivencia de perros y gatos.
Requisitos de peso y estado de salud
Para dar respuesta a estas emergencias, la comunidad veterinaria coordina la captación de donantes a través de redes especializadas. Los animales aptos para donar deben situarse en una franja de edad comprendida entre uno y ocho años, contar con las pautas de vacunación y desparasitación al día, y no haber recibido transfusiones previas para prevenir posibles reacciones inmunológicas. En cuanto al peso corporal, los requisitos mínimos exigen un estándar de más de 20 kilogramos para canes y más de 3 kilogramos para felinos.
Protocolos de extracción seguros
Desde el ámbito sanitario veterinario, profesionales como Jesús María Blanco, representante de la Clínica Veterinarios Don Can de Palencia, recuerdan que la extracción se realiza mediante procedimientos no invasivos y con máximas garantías de seguridad. Los equipos especializados del Banco de Sangre Animal desplazan su logística al centro hospitalario del donante, empleando únicamente sedaciones ligeras en felinos y evitando el uso de anestesia general en cánidos.
Asimismo, la gestión de los grupos sanguíneos varía según la especie. Mientras los perros presentan una mayor compatibilidad inicial al carecer de anticuerpos naturales bloqueantes en las primeras transfusiones, el protocolo en gatos exige una determinación estricta del grupo sanguíneo. Como beneficio añadido, la mascota donante recibe revisiones analíticas previas y un seguimiento médico continuo sin coste alguno para los propietarios.