La localidad soriana de Vinuesa ha vuelto a ser escenario de La Pinochada, una celebración tradicional de Interés Turístico Regional que sitúa el protagonismo festivo en las mujeres del municipio.
La jornada da comienzo con el rito del choque de escudos entre los capitanes de las cofradías locales, un acto solemne que simboliza la tregua entre las partes y da paso directo a la participación de las piñorras.
El origen de una contienda legendaria con Covaleda
Durante el desarrollo del festejo, las participantes avanzan agrupadas en filas de casadas y solteras portando ramas de pino para rememorar una antigua contienda popular. Según la tradición local, el rito evoca el legendario enfrentamiento que mantuvieron históricamente los vecinos de Vinuesa y la contigua localidad de Covaleda por la posesión de la imagen de la Virgen del Pino, un litigio que finalmente se resolvió gracias a la intervención decisiva de las mujeres vineras.
Antropología y pervivencia del matriarcado
Diversas interpretaciones etnográficas sugieren que esta manifestación festiva trasciende la simple representación histórica. Diversos analistas e historiadores señalan que la costumbre podría conservar vestigios de antiguas estructuras matriarcales o cultos celtas ligados a la naturaleza y a la sacralidad de los pinares en la comarca. La celebración concluye con el tradicional "revoloteo" de banderas y el saludo ritual a los vecinos, consolidándose como uno de los ritos más singulares del folclore en Castilla y León.