Castilla y León Televisión
La señalización del final de la provincia de León y el comienzo de Lugo no se encuentran en el lugar indicado. El Instituto Geográfico Nacional señala que la ubicación correcta estaría a un kilómetro y medio de distancia a favor del territorio gallego. Servando Romero, un vecino de Lugo, lleva 20 años luchando por este cambio. Aunque se colocaron en 1980, la batalla personal de Servando comienza en 1999: "La administración de la Xunta de Galicia me adjudica una obra en el límite legal. Poco después, tres agentes de la Junta de Castilla y León me impusieron tres multas porque trabajaba en la parte de León", explica. Estas sanciones ascendían a unos 7.800 euros.
Siete años después, gracias una resolución de 1961 del antiguo Ministerio de Gobernación y a las coordenadas marcadas por el Instituto Geográfico Nacional, la Audiencia Provincial de León le dio la razón. El Gobierno autonómico de Castilla y León tuvo que devolver el dinero con recargos e intereses. Ahora Servando lo que pide es el cambio de ubicación de las señales limítrofes, pero es necesaria una petición por parte de las instituciones afectadas y, de momento, no parece que les preocupe.