FOLCLORE

Tradición y cultura se dan la mano en la gran fiesta de las mascaradas y el folclore popular de Ávila

Más de 6.000 personas se dieron cita en la quinta edición de Mascarávila, que tuvo como invitados a las botargas de Guadalajara y a los Koristi Dantza Tadea de Legazpi, Guipúzcoa

Ical

Piedralaves (Ávila) acogió la quinta edición de Mascarávila, un festival que ya se ha convertido en la gran fiesta de la provincia en torno a las mascaradas de invierno y al folclore popular abulense y sus danzas de paloteo, y que este año reunió a más de 6.000 personas.

Los alcaldes de los siete pueblos implicados en este proyecto impulsado por la Asociación Cultural Siempreviva de Pedro Bernardo, se dieron cita a primer hora, junto al subdelegado del Gobierno, Arturo Barral, y el diputado provincial de Turismo, Rafael Pérez, en el Hogar Rural para la apertura oficial. Un acto en el que la alcaldesa piedralaveña, María Victoria Moreno, califico como "un honor compartir este día, después de todo el trabajo realizado" y remarcó que "las raíces de un pueblo está en su historia y sus tradiciones, que deben conservarse y transmitirse a las generaciones más jóvenes".

En la misma línea, Rafael Pérez calificó este festival como "un referente para la provincia", mientras que Arturo Barral subrayó que "esta provincia es culta, pero también abierta y nada mejor que una iniciativa como ésta que pone en valor la cultura".

Por su parte, el presidente de la Asociación Siempreviva, Pedro Granado, comentó que "Mascarávila es un puzzle con muchas piezas y la clave de su éxito es la unión de los pueblos", al tiempo que remarcó la necesidad de "cuidar y mantener vivas las tradiciones los 365 días del año".

Tras estas intervenciones, a las que se sumaron las de los representantes municipales de los distintos municipios que integran este proyecto, cada uno de ellos recibieron como recuerdo el cántaro típico que tocan las rondas, incluido el alcalde de Moral de Calatrava, localidad de Ciudad Real con la que Piedralaves está hermanada, que junto a varios vecinos quisieron sumarse a esta gran fiesta.

El acto dio paso al recorrido de las autoridades por las calles del municipio, engalanadas para la ocasión con mantones, trajes de serranos y fotos antiguas, hasta llegar a la plaza de la Constitución, donde visitaron el mercado de artesanía y productos de la tierra, mientras el sonido de las rondas comenzaba a escucharse por distintos puntos de la localidad, animando a vecinos y visitantes.

La jornada matinal de Mascarávila también incluyó diferentes talleres y charlas sobre vestimenta tradicional, canciones y juegos, máscaras o la fiesta de Las vaquillas de los quintos, así como una comida de hermandad para las 800 personas que integraban los grupos participantes en este festival.

Todo a la espera del gran momento, que llegaría a primera hora de la tarde con el pasacalles por el casco viejo, entre una gran multitud de gente, de las mascaradas y grupos de folclore, acompañados por las yuntas de bueyes de la Real Cabaña de Carreteros de Gredos. Así, pudieron verse a los cucurrumachos de Navalosa, los machurrernos de Pedro Bernardo, los harramachos de Navalacruz, los zarramaches de Casavieja y las toras de El Fresno recorriendo el municipio junto a las máscaras y botargas de la provincia de Guadalajara, que este año acudían como invitadas, y los grupos de danzas de Piedralaves y Hoyocasero, a lo que también se unieron los Koristi Dantza Taldea, de Legazpi (Guipúzcoa), igualmente invitados a esta edición, que más tarde pusieron el broche de oro al festival con su actuación en el Prado de San Roque.