El azar hizo coincidir a un escultor vallisoletano con dos jóvenes periodistas extranjeros. Presentaba en Pamplona un trofeo esculpido por él y al apreciar su gusto por nuestras tradiciones los invitó a ver los encierros de su pueblo. Cuéllar. Ellos son Alexander y Bill que vinieron acompañados por su fotógrafo: el español Nicolás Haro.
En sus artículos en el Chicago Tribune y el Financial Times han expresado cómo se sintieron. Unos visitantes que pueden hacer mucho por difundir los encierros más antiguos de España al que se irán sumando nuevos invitados. Este año vendrá el nieto de Hemingway. Quizá para él, los encierros de Cuéllar sean lo que San Fermín para su abuelo hace ya 90 años.