Cristina Carro
El sector agroalimentario vive una transformación constante impulsada por un consumidor que busca salud y sostenibilidad. En este escenario, la combinación de la tradición agrícola con la ciencia alimentaria permite sacar al mercado productos que se diferencian de lo convencional.
Nuevos formatos para el campo
Un ejemplo es Sembrao, en Tierra de Campos, que ha dado un giro a la legumbre con su línea de humus. Han desarrollado siete variedades, incluyendo un humus dulce de chocolate ideal para meriendas escolares, aprovechando que el garbanzo es una proteína vegetal espectacular que fija nitrógeno al suelo.
Paralelamente, en Tiedra, Óscar innova con su miel de lavanda mezclándola con ingredientes locales como los piñones de Pedrajas. Estas mezclas funcionales y antioxidantes buscan captar tanto al público joven como al mayor que demanda calidad y nuevos usos para productos tradicionales.