La dejación de la mitad de los consejeros de Caja España Duero que este lunes no cumplieron con su obligación, que era la de asistir al consejo que tenía que aprobar la conversión de la entidad en fundación, deja a la Junta el papel de llevar a cabo este mero trámite, pero de momento, no hará nada.
La entidad afirma que sí se han puesto en contacto con el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, quien reclama una nueva reunión que se tendría que celebrar el jueves como tarde.
Al final, intereses personales y enfrentamientos provinciales han vuelto a provocar el fracaso de un proceso de unión en Castilla y León. A la cita de este lunes sólo acudieron 11 de los 22 consejeros con derecho a voto. Las excusas son variadas pero en todas prima un argumento común, el ninguneo en las decisiones.
A todo esto, la absorción de Banco Ceiss por Unicaja está pendiente de que el Banco de España autorice un blindaje de 280 millones de euros para eventuales demandas por las preferentes.