La inflación también pasa factura al mantenimiento de los vehículos. El encarecimiento de los recambios y las reparaciones está llevando a muchos conductores a retrasar sus visitas al taller para ahorrar dinero. Una decisión que, según los profesionales del sector, puede acabar saliendo mucho más cara.
“Se retrasan más los mantenimientos por el tema de los costes, por ahorro”, explica Francisco Formigós, gerente de Chapistería Lorenzo. Una situación que también observa Noel Calonge López, jefe de Talleres López: “Se acuerdan ya cuando está roto, cuando van a usarlo o cuando se van de viaje y se rompe justo”.
El problema es que aplazar las revisiones puede provocar averías que podrían haberse evitado. Formigós pone como ejemplo el desgaste de los frenos, que puede terminar dañando los discos. “Al ser una reparación porque se ha roto por apurar más tiempo el mantenimiento, al final es más caro”, advierte Calonge.
La situación afecta incluso a las reparaciones que ya son necesarias. El 22,7 % de los conductores reconoce que las pospone por motivos económicos. Según Calonge, muchos propietarios solo deciden reparar determinados desperfectos cuando son graves o pueden suponer una falta grave en la ITV.
Detrás de esta tendencia está también el aumento de los precios en los propios talleres. “A nosotros los recambios cada vez nos los suben más. Por el coste de los combustibles, nos cobran más recargos”, señala Formigós. Entre los productos que más se han encarecido destacan los neumáticos y el aceite. “Un neumático, si antes costaba, imagínate, 100 euros, ahora igual está en 150”, ejemplifica Calonge.
Las reparaciones de chapa y pintura también se encuentran entre las más aplazadas. Al no afectar necesariamente al funcionamiento del vehículo, muchos conductores prefieren dejarlas para más adelante. “Porque un coche anda igual aunque lleve un bollo”, explica el gerente de Chapistería Lorenzo.
Ante desplazamientos como los previstos durante el puente de Todos los Santos, los profesionales insisten en la importancia de revisar el vehículo y cumplir los plazos de mantenimiento. Una medida que ayuda a prevenir averías y evita que el ahorro inmediato termine convirtiéndose en un gasto mayor.