El incendio no solo ha dejado daños en el monte. También está pasando factura a los negocios ligados al turismo, que empiezan a notar las cancelaciones de reservas y de eventos.
Susana López gestiona un complejo de casas rurales en Navaluenga. Las llamas estuvieron muy cerca de los alojamientos y ahora afronta otro problema: la pérdida de clientes.
“Aquí nos quedó muy cerca, a poca distancia de nuestras casas, pero quiero decir que la gente tiene que animarse a venir porque aún nos queda naturaleza”, explica Susana López, responsable del Complejo Rural Río Alberche.
Las empresas dedicadas a la organización de eventos también atraviesan una situación complicada. “Hemos tenido muchas cancelaciones de muchos eventos, de muchas fiestas y campamentos de verano. Tenemos que recuperar la confianza en el turismo, que no se pierda”, señala Rubén, responsable de Torero Eventos.
Hay negocios que han sufrido consecuencias todavía más graves. Es el caso del camping de Iruelas, arrasado por el fuego. En otros establecimientos, como el restaurante Las Cruceras, las llamas llegaron a escasa distancia.
Pese a todo, los empresarios lanzan un mensaje de confianza. Recuerdan que gran parte de esta zona de la provincia de Ávila conserva intacto su entorno natural y animan a los visitantes a seguir apostando por el turismo.