El sector del vacuno de leche en Castilla y León vuelve a entrar en una fase de incertidumbre. Tras un periodo de estabilidad, la industria láctea ha propuesto una bajada de precios de hasta 8 céntimos, una medida que los ganaderos califican de "inoportuna" e "ilógica" debido al constante incremento de los costes de producción y la coyuntura de crisis actual.
Crisis de producción e importaciones
A pesar de que el consumo de leche ha subido un 3,4%, la producción nacional cayó en 33 millones de litros el último año. Esta carencia se está cubriendo con un aumento del 11% en las importaciones, principalmente de productos terminados provenientes de Francia, Alemania y Portugal, a menudo con precios por debajo de los costes, lo que el sector denuncia como competencia desleal.
Incumplimiento de la Ley de la Cadena
Desde la organización Agaprol, se insta a los productores a no firmar los nuevos contratos. Denuncian que la industria está utilizando el factor tiempo para debilitar la posición negociadora de los ganaderos, vulnerando el espíritu de la Ley de la Cadena Alimentaria, que exige negociaciones libres y prohíbe la destrucción de valor.