España se enfrenta a una paradoja energética: produce cada vez más electricidad, especialmente de origen renovable, pero la industria no puede consumirla. Según denuncia el sector, el problema no es la generación, sino la infraestructura necesaria para distribuirla. Patxi Calleja, director de Regulación de Iberdrola España, advierte de una saturación que está convirtiendo a la red en un "cuello de botella" para el desarrollo económico.
Esta falta de capacidad técnica se traduce en una barrera para la llegada de capital. "Cada vez que se dice un no, se pierde un proyecto de inversión, se pierde empleo y se pierden impuestos", señala Calleja. La situación es especialmente preocupante en Castilla y León, donde 9 de cada 10 puntos de conexión ya están completos, a pesar de ser una comunidad con una alta producción de energías limpias.
Para revertir esta situación, el sector energético señala que las inversiones han estado limitadas por normativa durante años. Actualmente, se espera la aprobación de un Real Decreto del Gobierno para aumentar el límite de inversión más de un 60 %, una medida que las eléctricas urgen a ejecutar para que "la rueda del desarrollo siga girando".