Juan comienza la semana reponiendo las estanterías de su librería de segunda mano en Valladolid, después de la intensa actividad de las compras navideñas. “Es una clientela más o menos fija, aunque en Navidad se dispara. Se nota la llegada de turistas o de gente de fuera…”, explica Juan Francisco García, responsable de Re-Read Valladolid.
Entre quienes apuestan por este tipo de comercio está Natalia, que aprovecha cada visita a la ciudad para llevarse nuevos títulos. “Llevo diez libros y da igual que los haya leído otra persona, ahora los puedes disfrutar tú”, comenta.
La compra de productos de segunda mano se consolida como una opción más económica y sostenible, una tendencia que cada vez atrae a más consumidores en busca de calidad a mejor precio.
Lo mismo ocurre en el sector de la moda. En tiendas vintage, los clientes acuden con una idea clara.
“La gente viene buscando marcas sobre todo. Por ejemplo, Levi’s, cazadoras de cuero, camisetas de basket…”, señala Deborah Cachon, socia de HippySide Vintage.
Prendas únicas a precios asequibles que convierten a este tipo de establecimientos en una alternativa real a las grandes superficies, incluso en plena temporada de rebajas. Una muestra de cómo la segunda mano gana peso como opción de consumo habitual.