Caja España y Caja Duero, a través de su Obra Social, y la Fundación MAXAM han programado una muestra que recoge 34 de las obras que han ilustrado el almanaque de la Unión Española de Explosivos (UEE) desde 1900, configurando una completa panorámica de la pintura figurativa española del siglo XX. La exposición titulada 'Colección UEE. Los calendarios de explosivos' se inaugurará el 4 de noviembre, a las 19 horas, en la Sala Municipal de Exposiciones del Teatro Calderón.
El público podrá visitarla del 5 al 28 de noviembre, de martes a domingo, de 12 a 14, horas y de 18.30 a 21.30 horas.
La colección de la UEE se originó en 1900 con el objetivo de ofrecer un calendario, soporte funcional y perdurable en el tiempo, que difundiera la imagen y la actividad de la empresa, en base a imágenes con aceptación popular. En aquel momento, un cartel, a modo de calendario, suponía la mejor y más prolongada manera de publicitar una compañía. Las obras destinadas a ilustrar el almanaque debían conjugar temática popular y calidad artística, una doble finalidad a la que la Colección UEE se ha mantenido siempre fiel.
La colección se inició con Arturo Mélida bajo los cánones del art nouveau (Diana Cazadora ese año y Santa Bárbara en 1901), el movimiento que en aquellos momentos daba forma por toda Europa al cartelismo, innovadora técnica publicitaria de finales del XIX y principios del XX.
Para elaborar dichos carteles, la Unión Española de Explosivos (UEE) –hoy MAXAM- comenzó una labor de mecenazgo cultural pionera en España y que sigue manteniendo hoy en día. Cada año, la obra que ilustra el calendario es encargada a un pintor de renombre y representativo del momento. Las únicas indicaciones que se les daba a los pintores eran realizar una obra figurativa y de alguna manera hacer referencia a la actividad de la empresa.
La difusión del calendario fue durante muchos años la única vía de acceso a la cultura en muchos puntos de la geografía española. De hecho, las láminas que reproducían la obra encargada eran guardadas al final de año y enmarcadas en muchas ocasiones por sus propietarios, formando así pequeñas colecciones particulares.
Evolución
Tras los inicios alegóricos art nouveau, la colección rápidamente tomó la representación realista aunada a los retratos femeninos de mujeres burguesas practicantes del deporte de la caza (1902, Emilio Sala, Dama con escopeta), o los relacionados con el uso de los productos fabricados por la empresa mecenas –Unión Española de Explosivos- la marina española (1912, Juan Martínez Abades, El saludo en el mar) o el mundo de la minería (1909, Manuel Benedito Vives, Descanso).
Si hubo una temática por la que fue conocida la colección de la UEE fue por el protagonismo de las llamadas "mujeres de explosivos". Y sin lugar a dudas, el autor que mejor las representó fue Julio Romero de Torres. Cuatro obras marcadamente simbolistas muestran esta tendencia: 'Encendiendo la mecha', 'Mujer con pistola', 'La escopeta de caza' y 'El cohete'.
La sociedad española y su mentalidad conservadora se pueden ver en las "mujeres de explosivos" que siguieron ideándose para los calendarios de la compañía a partir de los años 40, como las incluidas en la sección 'La mujer… entre el realismo y la tradición', retratos realistas en base a la tradición popular y un gusto estético dominante durante muchos años. Una línea que también marcó a los protagonistas masculinos recogidos en 'El hombre tranquilo', tipos duros como los de 'En la taberna de José Bardasano' (1965) o que pretenden serlo como el 'Retrato de un adolescente' de Domingo Huetos (1967).
En los años 90 la compañía estrenaba un nuevo accionariado e iniciaba su expansión internacional. La colección de la UEE, sin olvidar sus raíces y su historia, iniciaba en 1996 una nueva etapa con Mirando al futuro de Miguel Peña. Una nueva etapa, una apuesta por la modernidad que ha traído a la colección a las figuras de más actuales del arte figurativo como Eduardo Arroyo, Clara Gangutia, Manolo Valdés, Eduardo Úrculo, Angel Mateo Charris o Rafael Canogar, entre otros.