Un equipo de investigadores ha retomado los trabajos de prospección e investigación arqueológica en el recinto del antiguo convento de San Francisco, en Soria, con el objetivo prioritario de localizar la sepultura de Jaime IV de Mallorca. El infante, hijo del último rey independiente de la isla y rey consorte de Nápoles, falleció en tierras sorianas en el año 1375 sin haber podido llegar a gobernar su territorio natal.
Un trágico periplo entre la cárcel y el exilio
El proyecto científico, denominado 'Projecte Jaume Quart', centra sus esfuerzos en reconstruir la trayectoria del príncipe balear. Según ha detallado la arqueóloga y codirectora de la intervención, Helena Inglada, la existencia del infante estuvo marcada por el cautiverio y el exilio tras la pérdida del reino, tejiendo en sus últimos años de vida una estrecha vinculación estratégica con el monarca castellano y con las familias nobiliarias más influyentes de la provincia soriana.
Evidencias documentales y excavación en la capilla
Las fuentes historiográficas conservadas señalan de forma reiterada la capilla de la Concepción como el lugar exacto en el que se efectuó el enterramiento del noble en el siglo XIV. Las recientes labores de excavación en dicha estructura han sacado a la luz los restos óseos de un individuo, abriendo una vía clave para la resolución del enigma histórico.
Análisis analítico mediante Carbono 14 y ADN
El protocolo de actuación prevé la extracción de una pieza dental para someterla a una datación por radiocarbono. Tal como ha avanzado la responsable del proyecto, si los resultados sitúan el intervalo cronológico entre los siglos XIII y XIV, la investigación avanzará hacia una segunda fase mediante el análisis comparativo del ADN con los restos genéticos de su padre, el rey Jaime III, guardados en la catedral de Palma.