El inicio de cada temporada se ha convertido en 'el mal difícil todavía' para el Reale Ademar. Tras un verano plagado de cambios, el conjunto leonés afronta el inicio de una nueva Liga de Campeones con el recuerdo aún fresco de su épica participación en la pasada edición de la mejor competición continental. El golazo de Carlos Ruesga en el último segundo ante el THW Kiel, la victoria ante el Montpellier Handball o la kafkaiana eliminatoria ante el Berlín forman parte ya de una temporada imborrable para la entidad.
Por eso, la presente campaña europea se presenta como un reto tan atractivo como peliagudo. Nadie en el club se atreve a apostar ni un solo euro por la repetición de una campaña tan fastuosa en Europa. El potencial del equipo se ha visto seriamente mermado y, de nuevo, el bombo tampoco ha dado motivos para la esperanza de Cadenas y los suyos.
Dos veteranos del balonmano, Carlos Ruesga e Iñaki Malumbres, se han convertido ahora en los faros que alumbran al Reale Ademar. El primero representa la prolongación del técnico sobre la pista; el otro aporta sus 20 temporadas de experiencia en las porterías de media Liga Asobal. “El Reale Ademar tiene un nivel ya en Europa y nosotros tenemos que estar a la altura”, advierte Ruesga.
A sus 37 años, Malumbres experimentará por primera vez este sábado la sensación de defender la meta leonesa en un partido de Liga de Campeones. El sustituto de Vicente Álamo cree “que la gente de León tiene que estar contenta porque ya el año pasado tuvieron una Champions de ensueño y esperemos que este año también demos que hablar”. El Hamburgo llega al Palacio de los Deportes (19.00 h / La 8) con un equipo repleto de estrellas internacionales. Será el enésimo reto inabordable para un club acostumbrado a las hazañas.