El Quijote está entre los cinco libros más leídos del mundo, con más de 500 millones de copias vendidas, y sigue deparando sorpresas. El Museo Casa Cervantes ha adquirido una edición de lujo de la obra más famosa de Miguel de Cervantes, una pieza singular por su calidad y valor histórico.
La edición fue encargada en 1738 por un noble británico, Lord Carter, y se convirtió en la primera edición de El Quijote publicada en Londres en lengua castellana. Se trata de una obra pensada para un público burgués y aristocrático, editada en varios tomos y gran formato, con tipografías y papel de alta calidad.
“Es una edición más dedicada a un público burgués, a un público aristócrata por así decirlo. Se publica en varios tomos, en gran formato, que tiene tipografías y papel de calidad y sobre todo que está ilustrada por los mejores dibujantes y los mejores grabadores de la época”, explica Deboráh Ordás, conservadora del museo.
El ejemplar incluye 69 ilustraciones a página completa que representan escenas del célebre hidalgo. Una iconografía que marca un cambio respecto a las primeras ediciones, donde Don Quijote aparecía de forma más burlesca. “En el siglo XVIII, ya en la época de la Ilustración y el Neoclasicismo, El Quijote se ve como un libro distinto. Es entretenido, pero se aprecia su profundidad y su crítica social, y eso se refleja en las ilustraciones”, señala Carlos García, técnico del museo.
Otra de las singularidades del volumen es que contiene el primer retrato de Cervantes, realizado por el dibujante William Kent a partir de la descripción que el propio autor hizo de sí mismo en el prólogo de sus Novelas ejemplares. “Fue realizado basándose en la descripción que el propio Cervantes hizo”, destaca Ordás.
La adquisición se enmarca en una colección que continúa creciendo. “Desde los museos vemos los catálogos y, si hay alguna obra que nos interesa, se pide al Ministerio de Cultura que asista a esta subasta”, explica la conservadora. “En cuanto lo vimos contactamos con el ministerio para trasladarles nuestro interés y se pudo adquirir por 4.500 euros”, añade García.
El estado de conservación del ejemplar es perfecto. La intención del museo es que, en el futuro, pueda exponerse al público junto a otros ejemplares de El Quijote, algunos de ellos ilustrados por artistas de gran renombre.