La tradición de hacer la matanza tradicional del cerdo sólo la mantienen las personas mayores del medio rural. Falta relevo generacional y de eso están cada vez más convencidos los adultos. Les mostramos con una de esas familias que persiste en el empeño año tras año en el municipio vallisoletano de Ataquines.
Mientras que hace 10 años Sanidad regisraba 45.000 matanzas domiciliarias, actualmente en Castilla y León sólo se contabilizan 18.000. León, con 5.400 matanzas anuales, continúa siendo la provincia que más aguanta este hábito. Le siguen Salamanca y Ávila.