Una noche que duele recordar

La situación que viven los palmeros por el volcán nos hace recordar la catástrofe que se vivió en Ribadelago. Un pueblo sepultado por el agua donde perdieron la vida 144 personas. Los supervivientes tuvieron que salir de sus casas, sin nada, para salvar sus vidas. 62 años después aún duele recordara esa trágica madrugada del 9 de enero de 1959. Una noche que marcó a todo un pueblo y una comarca que no supera esa pérdida.