Al servicio de la ciencia

Un caso de infanticidio propio de la época de celo de la especie. Es la hipótesis con la que trabaja la Junta de Castilla y León tras la localización del cadáver de un oso pardo en Fabero. El ejemplar, de segundo año, estaba controlado dentro del censo que maneja la administración y que asciende, en el núcleo occidental, a unos 300 ejemplares