Mitad de ingresos

Sus puestos están separados por la distancia de seguridad recomendada y al aire libre pero desde que comenzó la pandemia no pueden trabajar todos a la vez. Los comerciantes del rastro dominical de León hacen turnos cada quince días para adaptarse a la nueva normativa, una situación que, unida a la limitación de aforo, les está haciendo perder hasta la mitad de sus ingresos habituales.