Me vuelvo al pueblo (201).- Candelario, Salamanca

A veces salirse el pelotón significa volver al pueblo. Un camino que no siempre va sobre ruedas, con subidas y bajadas, que a veces es cuesta arriba, pero cuando se alcanza la meta… No hay parangón. ¿Nos ponemos en marcha? Fernando siempre tuvo en mente Candelario. El pueblo de la familia de su padre siempre fue esa meta que cruzar incluso antes de darse cuenta. Desde Calatayud a Mallorca, de la isla a uno de los pueblos más bonitos de España, de Europa y del mundo, tanto por su paisaje como por su paisanaje. Y no, no exagero ya verán. Muchos pensarán que la vida de Fernando en Mallorca iba sobre ruedas, pero donde realmente lo hace es en Candelario, en Salamanca. En esta localidad charra tiene un negocio de alquiler de bicis eléctricas y ha conseguido el maillot del cariño de sus vecinos. Los coritos son un pelotón de gregarios, digno de cualquier vuelta.