Camino hacia la normalidad

Los pendones, la música tradicional, los carros engalanados y el color han vuelto a la virgen del camino en San Froilán después de dos años. Ha sido la primera gran romería de Castilla y León desde que se levantaron casi todas las restricciones. Lo habitual es que acudieran unas 60.000 personas y este año han participado menos de la mitad.