A pesar del incremento constante de los precios, el mercado inmobiliario en Castilla y León cerró 2025 con datos históricos. Las operaciones de compraventa crecieron casi un 19%, un ritmo muy superior a la media de España. Este fenómeno se produce en un escenario donde el acceso a la vivienda exige cada vez un mayor porcentaje de los ingresos de los ciudadanos.
Nueve años para ser propietario
La posibilidad de adquirir un inmueble en solitario se ha convertido en un desafío económico. Los indicadores de la Unión de Créditos Inmobiliarios reflejan que un comprador individual necesita destinar íntegramente su sueldo durante 9 años para costear una vivienda media. Actualmente, solo una de cada cinco ventas se realiza sin pareja, una modalidad que los expertos y ciudadanos califican de extrema dificultad.
La brecha salarial como obstáculo
El factor de género juega un papel determinante en el tiempo de ahorro necesario. Mientras que un hombre requiere de media 7,8 años de ingresos para la compra, las mujeres deben trabajar hasta 9,3 años para alcanzar el mismo objetivo. Esta desigualdad salarial penaliza el acceso femenino a la propiedad, consolidando la compra en pareja —que representa el 75% del mercado— como la opción mayoritaria para poder afrontar los precios actuales.