El retraso de la maternidad en España responde a factores socioeconómicos y laborales que empujan a la mujer a posponer el embarazo. Según el ginecólogo Manuel Sánchez, aunque la edad ideal biológica se sitúa entre los 25 y 30 años, la realidad clínica muestra un aumento de pacientes que superan los 40.
Este cambio de tendencia conlleva implicaciones médicas. La fisioterapeuta Sofía Martín destaca que, con la edad, la pérdida de masa muscular y elasticidad influye negativamente tanto en el embarazo como en el momento del parto y la posterior recuperación. Además, la probabilidad de éxito en el embarazo disminuye drásticamente a partir de los 43 años si no es mediante donación.