Elena Rodríguez
Primer cara a cara de la legislatura entre Alfonso Fernández Mañueco y Carlos Martínez, con la tensión en aumento a medida que avanzaba el debate.
“He dado este paso porque estoy convencido de que Castilla y León necesita un cambio de rumbo”, defendió Carlos Martínez.
“Usted ha dado el paso porque ningún ministro quiso darlo. Si no es capaz de mandar en su partido, ¿cómo va a mandar en Castilla y León?”, respondió Mañueco. Mientras que Martínez utilizó la inmigración como uno de sus principales argumentos... “Los inmigrantes. Tendrán que decidir si son parte del problema o la solución”, afirmó el portavoz socialista.
Mañueco buscó entonces ponerle frente al espejo. “Ayudas del Ayuntamiento de Soria... requisitos... llevar empadronados al menos un año. Ahí empezó el arraigo”, señaló el presidente de la Junta. Una intervención que dio paso a nuevas acusaciones. “Usted no es de fiar. ¿Con qué Carlos Martínez nos quedamos?”.
La respuesta del socialista llegó recuperando el conocido episodio del ‘gurruño’ para echar en cara al presidente popular sus acuerdos con Vox después de haber rechazado públicamente algunas de sus propuestas. “Dos años después se tiene que comer esta cena fría”, afirmó Martínez.
“Los vecinos ya le han respondido en las urnas”, replicó Mañueco.
Choque de modelos también al hablar de financiación autonómica. “La Comunidad necesita un sistema de financiación autonómica que tenga en cuenta la extensión territorial, el envejecimiento de su población y la dispersión de sus municipios”, defendió Martínez.
“Diga no a la subasta, a Junqueras y a Sánchez y será creíble. La financiación tiene que ser justa para los servicios públicos”, respondió Mañueco. También reprochó al socialista su preocupación por la despoblación, asegurando que, si realmente era una prioridad para él, debería haber sido más reivindicativo con el Gobierno central durante su etapa como alcalde para reclamar una fiscalidad diferenciada para Castilla y León.