SOCIEDAD

Gamers y criptomineros, en guerra por las tarjetas gráficas

Los aficionados a los videojuegos se encuentran sin poder jugar a los nuevos títulos porque necesitan tarjetas gráficas potentes que no encuentran en el mercado. Algunos fabricantes han incluido, sin éxito, tecnología antiminería

Castilla y León Televisión

En los últimos meses se ha desatado una batalla entre los aficionados a los videojuegos y los criptomineros. El problema es la difícil adquisición de tarjetas gráficas adecuadas, bien por su escasez o bien por su alto precio.

En el último año, estos componentes han duplicado e incluso triplicado su precio. Dos son los culpables: la escasez de semiconductores y los criptomineros, que se hacen con ellas antes de que lleguen a los consumidores. "Estas nuevas GPU permiten procesar esas cadenas de bloques que necesitan para generar bitcoin y aprovechan ese desarrollo tecnológico y por lo tanto demandan este producto", dice Javier Pino, consultor del área de análisis económico de la AFI.

El resultado es una guerra entre los gamers y los criptomineros por hacerse con estas tarjetas gráficas, lo que produce escasez en el mercado y que la industria tenga que alterar sus líneas de negocio. La coordinadora del Grado de Diseño de Videojuegos de la UBU, Fátima Gil, dice que la industria "está impedida" y que "no se puede recibir el producto desde los propios consumidores".

Ante esta situación, los gamers se encuentran sin poder jugar los nuevos videojuegos porque necesitan tarjetas gráficas potentes. "Las opciones que nos ofrecen no son funcionales", explica Bruno Rodríguez, gamer e investigador en la UBU. Incluso algunos fabricantes han incluido sin éxito tecnología antiminería. "Nvidia hizo un bloqueo antiminería en las tarjetas gaming, pero los mineros no tardaron mucho en descifrarlo, así que tampoco valió de mucho".

La escasez de microchips se refleja no solo en la industria de los videojuegos, sino también otras industrias importantes como la automoción.