Juanma García / rtvcyl
Un oficio tan antiguo como necesario. Las ovejas deben pasar por la peluquería cada año. Tienen que renovar su pelo y poder así estar un poco más frescas. Son jornadas muy laboriosas para los esquiladores, algunas de 10 ó 12 horas. Y eso que ya se inventaron las máquinas eléctricas y se guardan cada vez más las tijeras.
Al menos, para ellos, es rentable. De media pueden cobrar 1,50 euros por cada oveja. La cuenta es fácil. Si llegan a 200 por persona cada día, sacan 300 euros.
Pero lo que no es rentable, la lana. Los propietarios obviamente esquilan porque lo ven como una necesidad, no como un negocio. El precio está por los suelos, y por el "abrigo" de unas 1.000 ovejas, puede cobrar unos 300 euros. Sería el equivalente para pagar a una sola persona de mano de obra. El resto, todo pérdidas.
El contrapunto para los esquiladores de Castilla y León es la existencia, cada vez más, de mano de obra del este. Rumanos, búlgaros, polacos, son contratados por un intermediario con sueldos muchos más bajos de lo normal. Por eso a la hora de echar cuentas, los pastores pueden inclinarse por estos colectivos y dejar sin trabajo a decenas de esquiladores de nuestra Comunidad.